Alimentos e inflamación de bajo grado

 

¿Qué es la inflamación?

Nuestro sistema inmunológico tiene la función de atacar todo lo que detecta como extraño al cuerpo, como un microbio invasor (bacterias, virus, hongos), polen de plantas, productos químicos, etc. La inflamación juega un papel muy importante en este proceso. Los ataques intermitentes de inflamación dirigidos a invasores patológicos protegen nuestra salud.

Sin inflamación, que moviliza a todo un ejército de leucocitos y mediadores químicos que lucharán y recuperarán territorio, incluso una herida menor conduciría a la muerte por infección.

Pero la inflamación actúa tanto como amiga como como enemiga. Es un componente esencial de las defensas del organismo, pero una condición inflamatoria crónica (que persiste durante años), de bajo grado, es una característica patológica de una amplia gama de enfermedades crónicas. Muchas enfermedades importantes que nos afectan, como el cáncer, las enfermedades cardíacas, la diabetes, la artritis, el síndrome metabólico, la depresión y el Alzheimer, se han relacionado con la inflamación crónica. Se cree que puede estar involucrada una respuesta inflamatoria no resuelta desde las primeras etapas del desarrollo de la enfermedad.

Estudios recientes muestran que una serie de síntomas de enfermedades como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico o la enfermedad inflamatoria intestinal son generados y mantenidos por una inflamación de bajo grado.

Quizás el aspecto más peligroso de la inflamación crónica es que las personas a menudo no saben que la padecen.

¿Qué enciende el fuego?

Los pesticidas y afecciones repetidos o prolongados, como infecciones de los senos nasales o de la vejiga, gingivitis y úlceras gástricas, pueden desencadenar una inflamación crónica. Además, las bacterias y virus responsables de algunas enfermedades pulmonares (neumonía) y de la piel (herpes, culebrilla) o bacterias presentes en el tracto digestivo pueden desempeñar un papel en el mantenimiento de este tipo de inflamación.

Además de los factores antes mencionados, la dieta contribuye esencialmente a la aparición de una inflamación de bajo grado: una dieta caracterizada por una alta densidad calórica y una baja concentración de nutrientes, carbohidratos refinados como pan y bollería blanca, papas fritas y otros alimentos. fritos, bebidas carbonatadas endulzadas, carnes rojas (hamburguesas, filetes) y carnes procesadas (hot dogs, salchichas), grasas saturadas y trans, consumo excesivo de azúcar y sal, alcohol y una dieta baja en fibra dietética, verduras, frutas, granos integrales y otros nutrientes, todos los cuales pueden iniciar y apoyar el proceso inflamatorio en el cuerpo.

Además, una dieta superabundante y súper refinada, específica de la sociedad industrializada moderna, provoca un aumento de peso, que es en sí mismo un factor de riesgo de inflamación.

esfuerzo para bajar de peso¿Qué debería comer?

Para reducir el nivel de inflamación, el objetivo principal es una dieta saludable en su conjunto. El plan de dieta que sigue de cerca los principios del consumo de antiinflamatorios es la dieta equilibrada mediterránea o vegetariana / vegana, que incluye más frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales, pescado y aceites saludables.

También relacionado con la disminución de la inflamación, una dieta más natural, menos procesada, puede tener efectos notables sobre la salud física y emocional. Una dieta saludable es beneficiosa no solo para reducir el riesgo de enfermedades crónicas, sino también para mejorar el estado de ánimo y la calidad de vida en general.

Alimentos que combaten la inflamación

Según estudios, algunos de los alimentos que combaten la inflamación son:

  • nueces, semillas y aguacate: son fuentes de ácidos grasos Omega-3, que inhiben a nivel celular una enzima involucrada en la producción de mediadores proinflamatorios (prostaglandinas); Los ácidos grasos omega-3 actúan de manera similar a los medicamentos antiinflamatorios, pero no tienen efectos secundarios
  • crucíferas como las coles de Bruselas, el brócoli, la coliflor, el rábano picante y la rúcula, pero también otras verduras de hoja verde como las cebollas verdes y las espinacas: contienen sulforafanos, que ayudan a reducir la inflamación en la artritis, pero también en el síndrome metabólico y diabetes
  • cebolla: contiene quercitina, que interviene en la reducción de la inflamación, el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el colesterol; es preferible que la cebolla se coma cruda o se hierva un rato en agua
  • aceite de oliva: contiene grasas monoinsaturadas, antioxidantes y oleocantal, producto que puede reducir la inflamación y el dolor; Se recomiendan 2-3 cucharadas al día.
  • bayas (arándanos, grosellas, moras, arándanos, frambuesas, bayas de goji), pero también otras frutas de colores intensos: contienen flavonoides que disminuyen la producción de citocinas proinflamatorias y proteína C reactiva (presente en la inflamación)

verduras y frutas frescas

  • cereales integrales (avena, arroz integral, cebada): tienen un alto contenido en selenio y fibra y ayudan al desarrollo de la flora microbiana intestinal, reduciendo la inflamación
  • especias como la cúrcuma, el jengibre, el orégano, la nuez moscada y el ajo: destacan por sus propiedades antiinflamatorias
  • tomates, sandía, pero también otras verduras de colores (zanahorias, remolachas): debido al contenido de licopeno y carotenoides, tienen un efecto beneficioso sobre la inflamación

En conclusión, quiero mencionar un aspecto sumamente importante: el consumo de agua, que, en cantidades adecuadas, contribuye significativamente a la disminución del proceso inflamatorio en el cuerpo y al riesgo de eventos coronarios fatales.

El tema es amplio, complejo, aún en estudio, pero se puede concluir que una de las herramientas más poderosas para combatir la inflamación no proviene de la farmacia, sino de las elecciones alimentarias que hacemos a diario.

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad